El Jueves Santo en Linares es mucho más que una fecha en el calendario; es el momento en que la ciudad se lanza a la calle para reconocerse a sí misma a través de sus sentidos, diluyendose las fronteras entre el centro moderno y el corazón histórico. Cuando la tarde comienza a declinar, el centro comercial y el casco antiguo se funden en un solo latido para recibir a tres cofradías.
Es una jornada de contrastes, donde el bullicio vespertino de las calles abarrotadas se alterna con silencios sobrecogedores durante la noche, creando una atmósfera mística que atrapa a quien busca descubrir la esencia de Andalucía. Prendimiento, Rescate y Columna transforman la fisonomía urbana linarense en un despliegue de sensaciones que desborda los sentidos. El aire se espesa con el aroma de la cera y el incienso, mientras el eco de las bandas marca el compás de un día donde Linares se mira en el espejo de sus tradiciones más vivas. Un espectáculo total de luz, sonido y movimiento donde cada rincón se convierte en un escenario único para la memoria colectiva.
Prendimiento y Rosario: La sentencia en el corazón de Linares.
La tarde arranca con fuerza desde la Parroquia de San Agustín. La Hermandad del Prendimiento, pionera en el arte de la carga con hermanos costaleros en Linares, despliega un cortejo de elegancia y tradición. El momento cumbre llega en la calle Rosario; allí, el imponente misterio y el palio de la Virgen parecen acariciar los balcones en un alarde de pericia de sus costaleros. Sin embargo, es en la Plaza del Ayuntamiento (convertida en tribunal popular) donde el Jueves Santo en Linares, con una lectura de la Sentencia con dos mil años de historia, alcanza una cota única de escenificación solemne. En este acto, el tiempo se detiene y el silencio se hace absoluto mientras se proclama la condena de Jesús.
Rescate y Dolores: El sonido inconfundible de Linares.
El Jueves Santo es Cofradía de Rescate y Dolores, y la Cofradía de Rescate y Dolores es Jueves Santo. No en vano, se trata de una Hermandad que desde el mismo año de su fundación en 1987 ha procesionado el Jueves Santo. Su puesta en escena desde la Basílica de Santa María es un despliegue sensorial con la Banda de Cabecera del Rescate aportando otro registro al Jueves Santo. El colectivo encabeza el desfile con el espectáculo sonoro propio de la primavera linarense, adaptando grandes obras musicales. Y continúa con el aviso heráldico de su cuerpo de trompeteros reafirmando la identidad centenaria de esta Corporación trinitaria.
Columna y Amargura: Devoción en el casco antiguo.
Cuando la luz del día se rinde, el Jueves Santo en Linares busca el refugio de sus raíces en el casco antiguo. La Hermandad de la Columna despliega una puesta en escena de una excepcional belleza plástica al transitar por el entorno de la Basílica de Santa María. Jesús atado a la columna, castigado y sereno, recorre de forma impresionante rincones centenarios entre muros encalados, casas señoriales y rincones donde el sonido de las marchas resuena de forma especial. Es el momento de la estética más pura, donde el claroscuro de la noche y el parpadeo de la cera en las calles estrechas crean una atmósfera casi cinematográfica.



